El Wu Wei nos señala el dejar estar o dejar fluir. La aceptación del mundo por medio de la aceptación de sus reglas naturales, las cuales no deben tratar de ser cambiadas para alcanzar mayor bienestar ya que con esas acciones sólo conseguimos desequilibrar el Tao, obteniendo por fin todo lo contrario de lo que pretendíamos: incomprensión y sufrimiento.

El Wu Wei también ha sido traducido como «quietud creativa» o el arte del «dejando ser». Esto no supone un desdén de la razón, más bien es una manera de entender que el Tao está dentro de todas las cosas y seguir ese «camino». Una manera de imaginarse el Wu wei es a través de los escritos de Lao-Tsé

Según la filosofía Wu Wei, la mejor manera de enfrentarse a una situación o circunstancia vital específica es no actuar. No obstante, este concepto ha sido ampliamente malinterpretado en la cultura occidental, puesto que el Wu Wei no defiende la pasividad, sino en la idea de no forzar la situación.

No actuar no implica no hacer nada, sino hacer las cosas sin sobreesfuerzos y mediante el crecimiento personal. Dicho de otra manera, esta dinámica de pensamiento oriental defiende el hacer las cosas de una manera sencilla y natural, sin buscar el apremio o forzar las situaciones.

Wu Wei” no equivale a inmovilismo, sino a búsqueda de la virtud propia : claridad, felicidad, coherencia, bienestar. Nuestro comportamiento es lo primero que está en nuestras manos cambiar, para después proyectarlo y contribuir a un cambio más profundo.

Lao Tse escribió un texto conocido como Tao Te Ching, o «libro del camino de la virtud», que fue la pieza fundacional del taoísmo. ¿Cuál era la idea de virtud según este filósofo? Su concepción de lo que es moralmente bueno estaba muy relacionada con el modo en el que creía que funciona el cosmos, que entendía como un proceso de cambio constante que se produce de manera natural y fluida.

Lao Tse creía que el estado natural de las cosas debía incluir el modo en el que las personas nos comportamos. De ese modo, el comportamiento apropiado es el que imita el fluir simple y natural de las cosasEl Wu Wei es justamente esta idea: no alterar el transcurso natural de las cosas saliéndonos del camino por el que, por defecto, fluyen las cosas.

Así, al contrario de lo que ocurre en las culturas occidentales, la filosofía del taoísmo no resalta la importancia de la acción, sino la necesidad de vivir de manera sencilla. Mientras que desde la mentalidad occidental los cambios son vistos como el fruto de luchas entre fuerzas de la naturaleza o de la sociedad, desde el taoísmo se entiende que los procesos de cambio son sencillos y naturales. Es decir, que no tiene sentido no aceptarlos y tratar de impedir que ocurran.

Esta poderosa idea es que, si queremos vivir el presente de forma auténtica, en vez de intentar olvidar o tratar de no pensar, simplemente debemos renunciar a estas preocupaciones. Ni intentar arrancárnoslas de encima, sino desprendernos de ellas con sencillez, no dedicar esfuerzos a mantenerlas como nosotros.

Apreciando las virtudes de la sencillez y viviendo el presente.

El Wu wei propone una vida sencilla

 porque es la que más se traduce en paz y armonía. Esa sencillez implica no apegarnos demasiado a las ambiciones y deseos, ya que son las principales fuentes de intranquilidad y sufrimiento, más que de realización. De esta forma, evitamos el dolor si un día carecemos de aquello a lo que nos hemos apegado en exceso. Por ello, la importancia no es lo material el sí, sino nuestra relación con el objeto.

La sencillez también ayuda a que vivamos de una forma más serena. Cuando estamos enfocados a tener grandes logros
 y satisfacciones, esto resulta imposible. De lo que se trata entonces es de valorar lo que somos y lo que tenemos, en lugar de lamentarnos por lo que no somos o no poseemos. Observar el presente y todo lo que hemos obtenido, sin duda, nos aportará muchos más beneficios que si solo nos fustigamos por aquello que no tenemos.

De la misma manera, el Wu wei  nos ayuda a aceptar las cosas tal y como son, a no resistirnos al curso de los acontecimientos
y a no pretender tomar el control sobre ellos. Valores y actitudes que entran en contradicción con la mentalidad occidental, pero que permiten cultivar un mayor equilibrio emocional. A través de la aceptación activa, nuestra vida se transformará en camino mucho más relajado en la que sabremos que no tenemos el control de todo lo que sucede.

Esperar y mirar

Uno de los ejes del Wu wei es el de aprender a esperar y mirar. Se parte de la idea de que la energía se debe conservar para aquellos momentos en los que sea inapelable la acción. Quien observa y aguarda el momento propicio sabrá actuar con gran sabiduría. También con enorme vitalidad, ya que no ha desperdiciado esta en acciones intrascendentes.

Se parte también de la idea de que quien sabe mirar y esperar resolverá cualquier situación con gran facilidad. Apenas le implicará esfuerzo. Esto no significa negligencia o pasividad, sino más bien sincronización con el flujo natural de la realidad. Hay que recalcar que nada permanece inmutable, sino todo lo contrario. Lo que existe está cambiando constantemente, con o sin acciones individuales.